El comienzo del fin
Para esta última entrada analizaremos los personajes principales de los cuales se habla.
Y para finalizar haremos una acotación sobre este libro, el cual nunca habíamos leído antes, pero que es de un increíble contenido literario, que nos ha dado muchas hora rondando en un mundo distinto y lleno de cosas extrañas y misteriosas, que hace que la historia fuera muy variada.
Bueno, ahora con el análisis de los personajes:
Partiremos por las damas primero, Amaranta Úrsula:
Criada por su padre, Aureliano Segundo, creció junto a Aureliano haciéndole travesuras a la pobre Úrsula, y luego dedicándose a sus estudios. Era una joven alegre y muy dedicada. Con el esfuerzo sobrehumano que hizo su papá, se fue a estudiar a Bruselas, y volvió después a una casa en ruinas, al pueblo en total decadencia, y casi inhabitado, deteriorado por el calor y por el árido viento. Intentó restaurar el viejo y próspero Macondo que fuera en antaño.
Era activa, menuda e indomable como Úrsula y casi tan bella y provocativa como Remedios.
Había vuelto a Macondo sin previo aviso y además casada. Gastón se llamaba su marido.
Gastón:
El esposo de Amaranta, era un hombre hecho y derecho. A pesar de ser 15 años mayor que Amaranta, sabía verse joven, era velocista y un hombre que ganaba dinero. Amaba a su mujer, y había aceptado venir a Macondo para darle el gusto.
Se amaban cada momento que podían, hacían el amor en cualquier parte, eran felices y no les faltaba nada.
Para matar el aburrimiento comenzó un proyecto de hacer un correo aéreo para Macondo(su peor error). Pues mientras él se preocupaba de observar el cielo a la espera del aeroplano, Aureliano y su mujer hacían lo que querían.
Aureliano:
Hijo de Meme y Mauricio Babilonia. Creció oculto del resto del mundo, por su madre, Fernanda del Carpio. Se había relacionado con Aureliano Segundo y había comenzado a adoptar una actitud distante y las características de los aurelianos. Permaneció la mayor parte de su vida en el cuarto de Melquíades tratando de descifrar sus pergaminos. Salió unas dos veces a la calle antes de que Amaranta llegara volviera a Macondo. Fue tan cariñoso su encuentro que se enamoró. La deseaba y la ansiaba, de modo que trataba placeres en otros lugares.
Tuvo amigos, los conoció en la librería del pueblo, donde entabló relación con ellos y también con el hombre del cual adquiría los libros que le hacían falta.
Durante los momentos en que Gastón dejaba sola a su mujer, este hacía el amor con ella.
Fueron muy felices, y al irse el marido para ver el problema del aeroplano, estuvieron en su salsa. Se amaron cuanto les daban sus fuerzas y aún más.
Eso fue el análisis.
Pero antes de terminar con esto, no podíamos dejarlo sin contar el final.
Amaranta Úrsula y Aureliano se amaron, y no les importaba más nada, salvo algunas cartas que respondían esporádicamente.
Macondo estaba en la ruina, y a ellos no les importó, su misma casa estaba destrozada, pero ellos eran felices, los únicos de toda las estirpe que fueron felices.
Amaranta Úrsula quedó embarazada, pero he ahí la desdicha que faltaba, aquel hijo que tuvieron nación con colita de cerdo, y Amaranta murió en el parto.
Aureliano se emborrachó, gritó, vagó, pataleó y sufrió todas las penas miembro de su familia.
Volvió a la casa, y pude al fin descifrar lo que decían los pergaminos, lo primero que leyó fue “el primero de la estirpe está amarrado en un árbol y al último se lo están comiendo las hormigas”.
Melquíades había escrito aquellos pergaminos muchos tiempo antes, pero la historia estaba escrita tal como pasó, estaban destinados a vivir la soledad. A su hijo se lo llevaron las hormigas, y antes de que pudiera terminar de leer, los vientos bíblicos borraron Macondo de las faz de la Tierra.
*La ciudad de los espejos(o los espejismos)*
Gracias por leer nuestro blog, esperamos les haya servido de algo.
*Profe Pati, fue un trabajo arduo, pero cuando cuesta se llega a estar satisfecho de lo hecho. Esperamos le guste, gracias.*
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