Libros

  • cien años de soledad

viernes, 5 de noviembre de 2010

Desilusiones, injusticias y muertes.

Capítulo VI:

Haremos una pequeña reflexión de los hechos, compartiendo opiniones con ustedes, cambiaremos esta vez nuestra forma de dar a conocer esta apasionante historia.

Nuestras impresiones respecto a este capítulo:
Aureliano se va, y se nos dice(al comienzo del capítulo) que de todas las desgracias que le ocurrieron, él no sale herido, ¿es eso posible?, si bien es un libro, podríamos plantearnos hipótesis de qué hubiera ocurrido si Aureliano hubiera muerto. A medida que vayamos avanzando en los capítulos podremos ir profundizando esta idea.
Otro factor importante también es la relación que se establece entre Amaranta y Pietro Crespi, ella lo amaba(se supone)se hizo a sí misma la promesa de que él no se casaría con Rebeca, y así fue.
El hombre se llegó a enamorar de ella por cómo era, pero ella le da una negativa al momento en que éste le pide que se casen, ¿por qué lo hizo?, ¿en la vida real podría ocurrir eso?, si bien el italiano tuvo una larga relación con Rebeca, nunca tuvieron intimidad, ¿por qué entonces esta reacción de Amaranta?. Pietro, ante la negativa de la hija menor de los Buendía termina por suicidarse, Úrsula quedó destrozada por este hecho(como es entendible), y no le dirige la palabra a Amaranta, pero el punto es, ¿por qué Amaranta le dio una negativa a Pietro?, hubiera sido feliz con él, pero optó por no casarse. ¿Tan resentida habría quedado con él por haberla rechazado anteriormente?, es algo que solo podemos comentar. 
De momento, en el transcurso de los hechos la única felicidad que ha habido ha sido el matrimonio de Rebeca y José Arcadio, que aún así trajo sufrimiento a otros.
Nos centraremos ahora en Arcadio. Él nunca se sintió un Buendía, Úrsula creyó haberlo criado como a un hijo, y lo hizo, pero su infancia fue muy distinta de lo que Úrsula creía. "(…)Arcadio era un niño solitario y asustado durante la peste del insomnio, en medio de la fiebre utilitaria de Úrsula, de los delirios de José Arcadio Buendía, del hermetismo de Aureliano, de la rivalidad mortal entre Amaranta y Rebeca. Aureliano le enseñó a leer y escribir, pensando en otra cosa, como lo hubiera hecho un extraño. Le regalaba su ropa, para que Visitación la redujera, cuando ya estaba de tirar. Arcadio sufría con sus zapatos demasiado grandes, con sus pantalones remendados, con sus nalgas de mujer. Nunca logró comunicarse con nadie mejor que lo hizo con Visitación y Cataure en su lengua. Melquíades fue el único que en realidad se ocupó de él, que le hacía escuchar sus textos incomprensibles y le daba instrucciones sobre el arte de la daguerrotipia. Nadie se imaginaba cuánto lloró su muerte en secreto, y con qué desesperación trató de revivirlo en el estudio inútil de sus papeles. La escuela, donde se le ponía atención y se le respetaba, y luego el poder, con sus bandos terminantes y su uniforme de gloria, lo liberaron del peso de una antigua amargura(…)”, este fragmento del libro nos resume la infancia de Arcadio, solitaria y  triste. Conoció a quien fuera su mujer de una forma muy especial, él quería tener relaciones con quien fuera su madre(Pilar Ternera), sin saberlo él, pero esta le engaña y le manda a Santa Sofía de la Piedad, de quien se enamora y tiene dos hijos. Es entendible que el tipo se fuera a desbordar en algún momento, con la llegada de la guerra y su arribo al poder el hombre se salió de control. Fue totalmente autoritario, se aprovechó en algún momento de los dineros públicos, casi fusila a Apolinar Moscote, que si no hubiera sido por la intervención de Úrsula lo hace.
Durante los últimos momentos de su vida, desde que comenzó el ataque hasta que fue fusilado se demostró como el hombre aguerrido que era, fue suicida, eso es sabido, pero el valor y el coraje de él y sus hombres para enfrentar a soldados muchos mejores armados y que les superaban en número es rescatable. Aunque si hubiera hecho caso al mensajero, quizás las cosas hubieran sido distintas. En los próximos capítulos veremos cómo afectó este enfrentamiento injusto; en que hombres dieron su vida ,en el transcurso de los hechos.
Por último, queríamos comentar sobre Úrsula, aquella mujer trabajadora que junto a su marido levantaron el pueblo de Macondo de la nada junto a otros jóvenes(en ese entonces) fundadores. Ella se comenzó a sentir sola. Rebeca y José Arcadio se habían ido, Aureliano también, y Amaranta había provocado el suicidio de aquel noble italiano. Úrsula buscó refugio en su marido, a quien le comentaba lo que acontecía, pero que no reaccionaba, el hombre estaba ido, en otro lugar,¿ se habrá muerto acaso?... la soledad que vive esta  mujer es terrible, veremos lo que sigue aconteciendo durante el transcurso de la historia.
Nos vemos en un próximo capítulo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario